dissabte, 20 de juny de 2009

Penjar les botes?


MODA URBANA

Tarragona recupera 34 pares de zapatos colgados en cables eléctricos

Esta moda urbana importada de Estados Unidos está causando furor en las calles

SARA SANS | Tarragona | 20/06/2009 | Actualizada a las 03:40h | Ciudadanos

Atar por los cordones un par de zapatos y lanzarlos al aire hasta lograr engancharlos en loscables eléctricos o telefónicos de las calles está causando furor en Tarragona. Esta moda, que al parecer, nació en Estados Unidos hace años y se ha extendido por numerosas ciudades de todo el mundo, lleva de cabeza a la brigada municipal. Sólo durante la semana pasada se retiraron 34 pares de zapatos de calles y avenidas de toda Tarragona. Hasta hace unos meses, los zapatos recuperados iban directamente a la basura. Ahora, el Ayuntamiento se plantea donar las que están en buen estado a una entidad benéfica, como Càritas.

Zapatillas deportivas, calzado de montaña, botas de hombres y de mujeres, botines… hay calzado de todo tipo. Algunos gastados, otros prácticamente nuevos. “Entre las llamadas de los vecinos y la lista que va elaborando la empresa de limpieza, vamos haciendo barridos y retirando zapatos”, explica Antonio Rodríguez, concejal de mantenimiento y espacios públicos. El fenómeno se remonta a un año atrás, “pero entonces había un par o dos de zapatos al mes, sin embargo, desde hace unas semanas, se ha disparado”, reconoce Rodríguez. Hasta tal punto ha proliferado, que ahora, en las dependencias de las brigadas municipales se guardan los zapatos. “Nos sabe mal tirarlos y queremos donar los que están en buen estado”, añade Rodríguez.

A falta de una explicación oficial y sin pistas sobre quién o quienes se dedican a lanzar los zapatos al aire hasta engancharlos en los cables, el fenómeno se ha convertido en tema habitual de tertulia en la ciudad. La acción se produce de noche cuando no hay tráfico y en todo tipo de vías: desde peatonales, hasta calles tan comerciales como la intersección de Unió con la Rambla Nova, la plaza Imperial Tarraco o incluso en la N-340. “Se trata de una acción simbólica para dejar una huella, marcar territorio y se ha producido un efecto de mimetismo”, mantiene Estanis Pastor, catedrático de Psicología de la URV. Desde hace unos días, incluso cuelgan de la calle Girona, junto a la Rambla Nova, dos revistas atadas con un hilo de nailon. Interpretaciones para este fenómeno global bautizado como shoe flinging no faltan: desde indicar que en la zona no hay vigilancia policial, una gamberrada o una simple moda juvenil.

1 comentari:

bajoqueta ha dit...

A mi estes coses em superen! jajaja.
Just l'altre dia quan passava per darrera del cole de les Teresianes vaig vore unes penjades. I ahorradora que sóc jo, vaig pensar que potser estaven en bon ús encara i les havien tirat per la moda esta, i clar gent que no té per comprar-se unes sabetes i aquelles potser estaven encara bé per fer-les servir.
Potser estaria bé que agafessem altres modes més útils, no? :)