dilluns, 19 d’octubre de 2009

ni el Fairy ni el Sillit Bang: el cuarzo (roc a la faixa)


"El cuarzo ayuda a limpiar la basura emocional acumulada"

Es experta en terapias alternativas como las vibraciones energéticas de los cristales de cuarzo

Judith Martínez | Barcelona | 19/10/2009 | Actualizada a las 01:45h | Ciudadanos

Entre las múltiples terapias alternativas que Isabel Muñoz practica – terapias regresivas, danza y movimiento consciente, sanación del niño interior a través del dibujo o meditación – trabaja también con las vibraciones energéticas de los cristales de cuarzo. En un contexto de relajación profunda, esta terapia ayuda a restablecer el equilibrio físico, emocional, mental y espititual de las personas.


¿Qué es el cuarzo?
Es un mineral muy común (formado por silicio y oxígeno) y relativamenente fácil de encontrar, pues forma parte de la composición mineral de casi todas las rocas existentes, razón además por la que se le llama cristal de roca. Su formación se debe a un proceso químico que dan lugar a la cristalización y a los distintos efectos vibratorios y energéticos que posee.

¿De qué tipo de energía hablamos?
Hablar de energía es hablar de vibración. El cuarzo es pura energía universal (materia prima del universo). Es el ADN de la tierra y debido a sus propiedades moleculares y a través de una descarga eléctrica es capaz de transformar, absorber, equilibrar y proyectar energía en la masa con la que toma contacto.

¿Cómo nos podemos beneficiar de esa energía?
El organismo humano está formado por un cuerpo físico (masa) y por un cuerpo energético, así pues la energía es inseparable de la materia y necesaria para que un ser vivo esté en movimiento. Cuando nos sentimos enfadados, acalorados, agresivos, etc., nuestra frecuencia energética cambia alterando las funciones del cuerpo a nivel orgánico. El pensamiento negativo y las situaciones de estrés prolongadas provocan un desequilibrio químico interno que pueden desencadenar enfermedades, especialmente cuando estos estados emocionales suceden de forma continuada. En cuanto a nuestro sistema energético, éste está formado por puntos emisores y receptores de energía llamados chacras - meridianos, centros energéticos o glándulas endocrinas -, reponsables de nuestra salud, así como de nuestro estado de ánimo, tan influenciable por las emociones negativas. El cuarzo, al entrar en contacto con las manos, reacciona al calor y la presión con una descarga eléctrica, emitiendo vibraciones capaces de equilibrar las frecuencias desarmónicas que encuentra hasta entrar en total equilibrio con la persona y restaurar su salud.

Entonces, ¿ tiene propiedades terapéuticas?
Las propiedades curativas y terapéuticas de los cuarzos no conocen limites. A través del reequilibrio energético logran que podamos desarrollar nuestro verdadero potencial como seres humanos. Gracias a estos minerales, podemos descubrir capacidades inherentes en nosotros, pero escondidas bajo capas de emociones que las bloquean, como la impotencia, el dolor, la tristeza, el fracaso, e incluso la enfermedad.

¿A qué se deben los desequilibrios emocionales?
La enfermedad es la brújula interna que nos indica donde buscar la causa de la misma, el desequilibrio energético- emocional. La enfermedad de nuestros seres queridos, el temor a perderlos, y la misma muerte, nos crean emociones que no siempre se superan con facilidad. Así pues el dolor por la pérdida, el resentimiento, el odio, la ira, el rencor, que se engendra por la incapacidad de perdonar las heridas que nos han causado los demás, ya sean traumas de la niñez, adolescencia o madurez, pasan factura emocional, psíquica y física. El estrés, fruto del trabajo, la inseguridad, tristeza o falta de autoestima creada por falta de cariño, la carencia de recursos económicos, la presión del día a día, la soledad que produce el desamor… Todo ello nos lleva a desequilibrios, fugas energéticas, que de no ser reequilibradas acaban pasando factura. Por eso la mejor manera de frenar los efectos es la prevención y el tratamiento con cristales de cuarzo permite desbloquear los centros de energía obstruidos.

¿El cuarzo cura?
El cuarzo ayuda a limpiar la basura emocional acumulada, ayudando al cuerpo a restablecer el equilibrio y curarse por sí mismo a nivel físico, emocional, mental y espiritual. Además de prevenir enfermedades, cuando éstas se han manifestado, la terapia con cristales de cuarzo, sea cual sea la causa o el efecto, nos ayuda a reequilibrar los centros energéticos que están en desarmonía y ayudan a restablecer el orden perdido. Es un complemento eficaz a la medicina tradicional pues ayudan a desbloquear las barreras emocionales que mandan mensajes negativos al sistema celular e impiden ejecutar los ajustes o cambios necesarios para mejorar los pensamientos, sentimientos y emociones necesarios. Los cristales de cuarzo son capaces de absorber la energía negativa que se desprende de los distintos tratamientos químicos, ayudando a la regeneración celular.

¿Podría ser más explícita?
A nivel físico activan el sistema inmunológico, el crecimiento de cabello, la formación de cartílago y la creación de colágeno, asi como contrarresta los procesos de arteriosclerosis e inhibe inflamaciones; en lo psíquico nos ayudan a superar los pensamientos y criterios negativos, las crisis, la depresión; y en en el plano emocional nos ayudan a liberar las emociones negativas, como el odio, la tristeza, la rabia, la impotencia, los celos, la envidia, el fracaso, la inseguridad, …. Pero además, el cuarzo, como componente de la medicina láser, se utiliza en hospitales y centros de estética, así como en maquinaria de alta tecnología digital para la detección tumoral.

¿Cuántos tipos de cuarzo existen?
Yo conozco más de 300 especies, y terapeuticamente hablando cada una tiene propiedades distintas, aunque para hacer un buen trabajo energético con 12 de ellos podemos obtener buenos resultados. Uno de los más conocidos es el cuarzo rosa, un mineral con capacidades y propiedades de paz infinita y de amor incondicional, que actúa directamente en el centro energético del corazón. Su energía es capaz de transmitir la verdadera esencia del amor, ayudar a perdonar, y atraer a nuestra vida personas y situaciones relacionadas con la armonía y el equilibrio. Por su capacidad de absorción de las energías negativas, como casi todos los cuarzos, el cuarzo rosa absorbe sentimientos de dolor que provienen de relaciones conflictivas y es capaz de proyectar su energía curativa para reequilibrar nuestras emociones. Está especialmente indicado a personas que sufren ansiedad o taquicardias.

¿Podría contarnos una anécdota ilustrativa?
Una madre acudió a mi consulta inquieta porque su hijo de tres años y medio se hacía las heces encima. Después de dos semanas de tratamiento a base del contacto con cristales de cuarzo y otras gemas, masajes y baños nocturnos, el niño fue capaz de equilibrar su campo energético y desbloquear emocionalmente lo que le impedía pedir ir al cuarto de baño.

¿A qué es debido su valor como objeto decorativo?
Los distintos pueblos y civilizaciones de la antigüedad reconocieron el cuarzo como un amuleto con propiedades curativas y potencial energético. Por otro lado, sus extraordinarios colores y peculiares formas fascina a mucha gente, creando una poderosa atracción a quien los observa.

También las llaman gemas protectoras.
Por sus propiedades, los cristales de cuarzo nos pueden proteger de la energía negativa creada en nuestro campo electromagnético, en el hogar, en el coche, en el trabajo, y en definitiva, en aquellos ambientes densos, ya que estos absorben a la energía densa y la transforman.